Soy geóloga de producción de subsuelo en Musselwhite, una mina de oro localizada en el Norte de Ontario, Canadá. ¡Ustedes no se imaginan lo que significa! Pero hay una cosa segura: ¡Tomamos la seguridad en serio! Para protegernos de riesgos en nuestro ambiente de trabajo. Distribuí este artículo a la revista trimestral de Goldcorp, a su pagina internet y a su blog.

El siguiente artículo fue traducido al español. (¡Aúnque el párrafo de arriba lo escribí yo después de éstos dos últimos meses de aprender español! ¡Más sobre mi aprendizaje llegará luego en otros blogs!)

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Di este mensaje a mi grupo de trabajo el 6 de octubre de 2016, en el turno noche del Día de la Conmemoración. A medida que el Día de la Conmemoración pasaba, no me sentía con la valentía de pararme frente a todas esas personas y mostrarles mis fotos pero no había modo de regresar, ¡tenía que pararme y mostrarles mi historia! Pensándolo, me alegro de haberlo hecho. Ahora estoy compartiéndolo con todos ustedes, mi familia en Goldcorp:

Mi nombre es Danica y soy geóloga de producción de subsuelo en Musselwhite. Estuve sin trabajar durante 14 meses por discapacidad debido a una simple elección que podría haber marcado una gran diferencia en mi salud y en mi seguridad.*

Mi esposo y yo estábamos en nuestra luna de miel y disfrutando de un momento maravilloso en nuestras vidas. Salimos inmediatamente luego de nuestro matrimonio en Toronto, íbamos a conducir, caminar, y acampar por todo EE. UU. durante ocho días. Salimos del Valle de la Muerte en California el 26 de abril de 2015 a las 2:30 p. m. rumbo a nuestra próxima parada cerca de Los Ángeles, a cinco horas de distancia.

Mi esposo condujo durante una hora, luego insistí en conducir ya que él había conducido la mayor parte del tiempo. Luego de una hora sin novedades de conducir por llanuras desérticas de Panamint Valley, comencé a sentirme cansada. Mi esposo se ofreció a cambiar conmigo inmediatamente luego de pasar por el pueblo de Ridgecrest.

Sin embargo, yo dije que no. Quería demostrar mi fortaleza y cambiar en el próximo pueblo, que estaba a unas cortas diez millas. Salí de Ridgecrest y giré a la izquierda en la ruta 195 para llegar a la 395.

Y hasta allí llegué.

De pronto, escuché a mi esposo que me decía que regresara a mi carril. Una camioneta venía derecho hacia nosotros. Yo estaba en el carril opuesto tratando de pasar a una minivan. Con pánico, regresé abruptamente a mi carril, pero antes de darme cuenta, estaba virando a la izquierda y a la derecha y perdí el control.

Salí completamente de la carretera y grité cuando golpeamos el suelo con fuerza. Justo antes de que nuestro auto quedara de lado por el impacto, perdí el conocimiento.

Nuestro auto dio vueltas al menos 3 veces y terminó sobre el techo. Las personas de la camioneta y del minivan se detuvieron para ayudarnos. Llamaron al 911 a las 4:10 p. m. Si vieran los restos, no pensarían que alguien sobrevivió.*

En otras palabras: Me quebré el cuello, la muñeca izquierda y el meñique izquierdo. Generalmente, las personas quedan cuadripléjicas si hay daño en la columna vertebral en la misma área donde me quebré el cuello.

¿La causa del accidente? Si me descuidé durante unos pocos segundos con mis ojos bien abiertos o si me quedé dormida, aún no lo sé. Todo lo que sé es que reconocí que estaba cansada y no me detuve a descansar en ese preciso momento.

Excepto por una leve contusión y unos pequeños moretones en sus pulmones, mi esposo estaba completamente bien. Yo, por el contrario, sufrí lesiones significativas. Me fracturé el cúbito distal y el quinto metacarpo en mi brazo izquierdo; y lo que es más grave, las vértebras C5, C6, y C7 en mi cuello con daño grave en los ligamentos circundantes.

En otras palabras: Me quebré el cuello, la muñeca izquierda y el meñique izquierdo. Generalmente, las personas quedan cuadripléjicas si hay daño en la columna vertebral en la misma área donde me quebré el cuello. Cuando me desperté por primera vez luego del accidente, me alegré al poder mover los dedos de mis manos y pies ya que me di cuenta que no estaba paralizada.

Entré y salí de la sala de operaciones cinco veces durante los cinco meses siguientes al accidente, dos de los cuales fueron cirugías importantes en mi columna. Me quedé en el hospital en dos ocasiones distintas durante un total de cinco semanas.

Además usé tres cuellos ortopédicos diferentes durante casi ocho meses, sin poder mover mi cuello mientras mis fracturas se curaban. Lo peor de todo fue un aparato de cinco libras llamado halo cervical que fue ATORNILLADO A MI CRÁNEO.

Mi estilo de vida cambió enormemente mientras usaba este halo; la forma en que dormía, me daba una ducha (o no me duchaba), comía, caminaba o hasta estornudaba. Era una persona activa y deportiva y en ese momento ya no podía correr, andar en bicicleta, hacer ejercicios o nada. Mi única actividad física era caminar y daba las gracias por poder hacer eso*, dada la gravedad de mi lesión. Sí que miré muchas películas y leí una tonelada de libros ese verano…

Y luego llegó la segunda etapa de mi recuperación, luego de que mis fracturas finalmente se curaron y me quitaron el último cuello ortopédico. A pesar de que no estaba usando el engorroso cuello ortopédico, hacer fisioterapia para recuperar el movimiento de mi doloroso e increíblemente rígido cuello y estar en forma para volver a trabajar fue muy difícil.

Había solo dos personas que creían que podría regresar a trabajar en el subsuelo, mi esposo y yo. Incluso en ocasiones dudaba que pudiera cargar aquellas muestras de mineral*, golpear algo con mi martillo para rocas, tirar de una manguera, conducir o simplemente girar mi cabeza en el subsuelo nuevamente. Hice mi rehabilitación como si fuera un trabajo de tiempo completo durante SIETE MESES antes de que mi médico me dejara regresar al trabajo.

Así, luego de un largo año y dos meses, puedo hablar sobre lo que sucedió. Regresé a Musselwhite a fines de junio de 2016.

Pasar por una lesión grave como la mía ha cambiado completamente el modo en que vivo y trabajo. Cambió completamente el modo en que visualizo mi seguridad y la seguridad de los demás.

Ahora todo lo que hago en el subsuelo tiene que ver con tomar la decisión correcta y en hacer lo correcto porque no quiero lesionarme otra vez. No quiero pasar por todo eso otra vez, todo ese dolor* que me ocasioné yo misma y a mis seres queridos; todo lo que tuve que luchar para poder regresar a mi trabajo, hacer las cosas que amo y volver a tener una vida normal. Actúo de manera segura para proteger a mis compañeros de trabajo para que no se lesionen y no tengan que pasar por algo similar.

Ahora todo lo que hago en el subsuelo tiene que ver con tomar la decisión correcta y en hacer lo correcto porque no quiero lesionarme otra vez.

Nadie desea lesionarse cuando toma una decisión insegura, pero aprendí mi lección. Una simple elección entre conducir y no conducir cuando me sentía un poco cansada resultó en que me rompiera el cuello y que estuviera tan cerca de morir o quedar en una silla de rueda de por vida a los 26 años. O quizás matar a otros. Desde ese momento, me prometí elegir ser inteligente y estar segura en todo momento. No solo en el trabajo, ¿sí? Porque quizás la próxima vez que algo suceda, no tenga una segunda oportunidad.

Hoy, hace seis meses que pude regresar al subsuelo, a verificar rocas y conducir por toda la mina en mi Toyota. Mi mayor gratitud a todos en Musselwhite que me apoyaron y me animaron durante todo este tiempo, especialmente al jefe de mi departamento Bill McLeod y a nuestro enfermero Rob Gow. ¡Mis colegas me han dicho que todos venían a la oficina a preguntar sobre mí!

Gracias a todos por la muy generosa e inesperada donación que recibí luego de mi accidente, que eliminó toda presión financiera incluso luego de gozar mucho tiempo de la cobertura del seguro de salud de Goldcorp/Great- West Life and Ontario. A pesar de que quería escribir más de 130 tarjetas de agradecimiento, tenía que centrarme en mi recuperación en ese momento.

Durante mi recuperación, escribí un blog en dpleblanc.wordpress.com donde describí mis experiencias y progreso. Además, colaboré en la escritura de un libro que incluye mi historia, que pueden apoyar y leer en cualquier dispositivo por menos de $3 en http://a.co/17JyfYF. Todas las ganancias son para fines de caridad.

*¡momentos en los que lloré durante mi presentación!

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